Se retiró como ancla de noticias en el 1994, cuando tenía 67 años.
Como lo hubiera dicho él desde la pantalla de televisión, “Aquí las noticias en detalle”.

El hombre ancla del periodismo local, Aníbal González Irizarry, falleció ayer a los 91 años, en el Hospital Pavía.

Al momento del deceso se encontraba a su lado su hija Lizzette González. “Para mí estaba dormido”, dijo la única mujer de los dos hijos del periodista en su matrimonio con Ruth Pérez. “Como quisiéramos morir mucha gente, sin agonía”.

La hija informó esta tarde a Primera Hora que su padre sufría desde hace largo tiempo una afección por altos niveles de dióxido de carbono en la sangre (CO2), que le afectó el funcionamiento cerebral, aparte de otras condiciones relacionadas a la vejez.Poco tiempo antes de certificarse la muerte lo visitó en el hospital quien fue su compañera de vida para despedirse, pues sabía que ya los órganos vitales estaban colapsando. Pérez también se encuentra delicada de salud al ser paciente de diálisis.

González Pérez describió al comunicador, de origen sabaneño, como “una persona bien tranquila, pacífica, sumamente religiosa”. “Una de las cosas que aprendí de él fue vivir la fe”.

Al momento de conversar con este diario aún el cuerpo no había sido trasladado por personal de la funeraria Buxeda, que tendrá a cargo las exequias.

La hija espera que el velatorio comience mañana en la tarde, y en la noche se ofrecería un servicio religioso, todo dependerá del tiempo que requiera la funeraria para los preparativos fúnebres.

El pueblo que siguió a González Irizarry durante los 38 años que trabajó al frente de Telenoticias (Telemundo) tendrá oportunidad de despedirse. “No puedo cerrarlo al público que siempre lo ha querido y admirado. Siempre que salíamos la gente lo saluda, gente de toda clase y a él eso siempre le gustaba”, comentó la hija.